Zapatillas D.A.T.E.: qué cambia de un modelo a otro
La zapatilla baja es el calzado deportivo que termina por debajo del tobillo, con el corte cosido sobre una suela de goma y cierre de cordones. Es la única categoría presente en esta página, tanto para mujer como para hombre: lo que cambia de un modelo a otro no es el tipo de calzado, sino el material del corte y el volumen de la suela. Son las dos variables sobre las que conviene decidir, porque son las que se notan al llevarlas.
La piel lisa y el ante envejecen de forma opuesta, y conviene saberlo antes de elegir. La piel lisa se limpia con un paño húmedo, aguanta la lluvia y con los años toma una pátina; el ante se cepilla en seco, teme los cercos de agua y pide un espray protector antes del primer uso. Los cortes de nylon se limpian con más facilidad que los dos anteriores pero transpiran menos que la piel, y las superficies de glitter se tratan como el ante: nunca frotar, solo dar toques.
El volumen de la suela cambia la proporción de la pierna más de lo que se cree. Una suela baja y fina alarga el pie y queda bien bajo un pantalón estrecho o una falda; una suela alta acorta visualmente el pie, gana algunos centímetros de altura y aguanta mejor un vaquero ancho. Quien pasa muchas horas de pie encuentra en la suela más gruesa una amortiguación real, y no solo un efecto estético.
Sobre la talla vale una regla práctica: la zapatilla con corte de piel o de ante cede alrededor de media talla tras las primeras semanas, la de nylon casi nada. En caso de duda conviene partir de la talla habitual y no anticipar el ensanchamiento. La elección completa para ella está entre las zapatillas de mujer, la de él entre las zapatillas de hombre.