Bolsos de mujer: de mano, de hombro o bandolera
Las familias que ocupan esta página se distinguen por cómo reparten el peso, no por su forma. El bolso de mano se sujeta por asas cortas, en la mano o en el antebrazo; el bolso de hombro tiene asas lo bastante largas para pasar por encima del hombro y queda en el costado; la bandolera lleva una correa regulable que cruza el torso y deja libres las dos manos. Por encima de dos kilos de contenido, la bandolera es la única de las tres que no carga un solo lado.
Los materiales de esta página son piel lisa, ante, paja trenzada y rafia, nylon y tejido reciclado. La piel lisa es la única que mejora con el uso: toma pátina y aguanta los pliegues. El ante es más bonito al principio y más frágil después, porque retiene el polvo y se marca con el agua. La paja y la rafia son ligerísimas y propias de la temporada cálida, pero no aguantan el peso de un portátil. El nylon es la elección de quien mete el bolso en la maleta.
La capacidad útil no coincide con las medidas exteriores. Un bolso estructurado, con fondo rígido y laterales que se sostienen solos, cabe menos que uno blando de las mismas dimensiones, pero protege el contenido y mantiene la línea incluso vacío; un bolso blando se adapta a lo que llevas y queda mejor bajo el brazo, aunque se desinfla si va medio vacío. El fondo reforzado con tacos decide cuánto durará la piel en la cara que se apoya.
Los herrajes son la primera pieza que cede. Cremalleras que corren sin forzar, mosquetones con muelle macizo y no estampado, y anclajes de la correa remachados y no solo cosidos son los tres puntos que hay que mirar antes que el color. En un bolso que se lleva a diario, el anclaje de la correa trabaja más que ninguna otra parte, y es ahí donde se rompen primero.
El criterio más fiable es partir de lo que tiene que caber dentro y de cuántas horas lo llevarás encima, no de las medidas de la ficha. Si ya tienes claro cómo quieres llevarlo, conviene entrar por la página adecuada: las bandoleras para tener las manos libres, los bolsos de mano cuando lo que cuenta es la línea.