Napoleoni: zapatos planos, tacones contenidos y ante hidrófugo
La bailarina es el zapato plano y escotado que cubre el pie sin ningún cierre: es la forma más representada de esta página, y aquí aparece en varias variantes, que cambian el modo en que el zapato se sujeta al pie. El modelo sencillo sujeta por horma; la mary jane añade una tira sobre el empeine, en T o cruzada; la bailarina destalonada sustituye el talón cerrado por una banda detrás del tobillo, lo que aligera el zapato y lo hace más tolerante con los pies estrechos; la versión con cordón y ojales cierra sobre el empeine como un zapato de cordones, pero se mantiene plana.
Los tacones se mantienen contenidos: parten de 1 centímetro en las bailarinas y llegan a 7 en los modelos de noche, con la franja entre 2 y 5 centímetros cubriendo gran parte de la colección. El tacón de carrete de 5 centímetros, más estrecho en el centro y más ancho en los extremos, apoya sobre una base amplia y se mantiene más estable que un tacón de aguja de la misma altura. En los mocasines el tacón de 3 centímetros va montado sobre una vira de piel, la tira cosida que une corte y suela y que permite resolar el zapato en lugar de sustituirlo.
El ante es el material más extendido de la colección y en varios modelos se declara hidrófugo, es decir tratado para que el agua resbale en lugar de penetrar: sigue siendo una protección frente a salpicaduras, no un zapato de lluvia. Junto al ante están la napa, una piel curtida para mantenerse blanda, la piel craquelada, cuya superficie está recorrida por grietas buscadas, y la piel estampada en relieve con motivo pitón. El ante se cepilla en seco y nunca se lava; la napa y la piel craquelada piden un paño suave y una crema neutra, sin pigmento.
Bajo el pie conviven dos soluciones, y no son intercambiables. La plantilla de piel absorbe la humedad de la jornada y con el uso toma la huella del pie, pero pide un día de descanso entre dos usos para secar; la plantilla de piel acolchada añade en cambio una capa blanda bajo el antepié y se nota de inmediato, sobre todo en los modelos de punta y en las sandalias con tacón. Las suelas siguen el mismo criterio: goma donde hace falta agarre, piel donde cuenta el perfil fino, construcción mixta en los modelos que deben hacer ambas cosas. Para comparar otras propuestas de la misma forma conviene partir de la categoría bailarinas de mujer.