Cómo se eligen unos zapatos de piel trenzada
El trenzado es una forma de trabajar la piel: se corta en tiras estrechas y se compone en trama, en lugar de emplearla en una sola pieza. Los zapatos de mujer de TAJ están construidos así: el corte no es una superficie continua sino un tejido de piel, y eso cambia el comportamiento del zapato en el pie mucho más que su aspecto.
Un corte de una sola pieza flexiona siempre en el mismo punto, y allí se forma una arruga que ya no se va. Una trama reparte ese mismo movimiento entre decenas de tiras: cede donde hace falta, vuelve a su sitio y no marca. Por eso un zapato trenzado resulta cómodo desde la primera vez y no pide el período de adaptación de un modelo cerrado. La ventaja se paga en resistencia: una tira cortada o rozada no se repara como un corte entero, así que el zapato trenzado conviene mantenerlo lejos de aristas y superficies ásperas.
El trenzado cede a lo ancho, no a lo largo. Un pie ancho o un empeine alto gana algunos milímetros donde importa, pero la talla se elige por el largo, como en cualquier otro zapato: subir media talla contando con que la trama se ensanche solo consigue que el pie se deslice hacia delante.
Los huecos entre las tiras dejan pasar el aire, y por eso el trenzado es un trabajo de temporada cálida. A cambio no protege del agua, que entra por los calados y moja también la plantilla. El polvo se deposita en los intersticios y se retira con un cepillo suave de cerdas cortas, antes de cualquier otro tratamiento.
La crema se usa en cantidad mínima y se extiende con el cepillo, nunca con el paño. Sobre una superficie continua el exceso se reparte solo; sobre una trama se acumula en los huecos y, una vez seco, queda a la vista como una línea clara a lo largo del borde de cada tira. Si el zapato se moja, se deja secar lejos de cualquier fuente de calor: el aire caliente directo endurece las tiras y las riza en los bordes.
Con el pie descubierto la elección está entre el mocasín, que cierra el empeine con una tira, y la sandalia de tira única, que sujeta por rozamiento y por tanto pide una tira ancha más que alta. Las dos formas vuelven, en otros materiales y a otras alturas, en el resto de la selección de mujer.